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08/07/2022

El descubrimiento del café y toda su historia

El descubrimiento del café y toda su historia

Mañana tras mañana, la rutina del café es una de esas cosas que poca gente puede pasar sin hacer. Preparar la cafetera, ponerla al fuego y esperar a que el aroma inunde la casa es algo tan instaurado en nuestras vidas que se haría raro que dejase de pasar.

Bueno, también está la opción de desayunar en una cafetería, en cuyo caso, el aroma del café moliéndose y el clásico ruido del vaporizador también son parte de una rutina imposible de evitar.

Ya en artículos anteriores hablamos sobre el negocio de las cafeterías y como han cambiado a lo largo de los tiempos, pero hay una cosa que es la que ha permitido a estos locales prosperar y mantenerse abiertos durante siglos, y no es otra que esta deliciosa bebida. , el café.

Y justo de eso vamos a hablar hoy. ¿Cómo se descubrió esta bebida? ¿Cómo se llegó a la idea de prepararlo en agua?

Intentaremos responder a estas y más preguntas a lo largo de este artículo, así que preparamos tu café, que empezamos.

El café, un descubrimiento afortunado

Realmente no se puede saber a ciencia cierta quien o cómo se descubrió el café, ya que no hay documentos escritos que lo respalden, pero existen varias historias, dos de ellas bastante conocidas, que nos narran el descubrimiento del que es a día de hoy, una de las bebidas más consumidas en todo el mundo.

La primera leyenda sobre cómo se descubrió el café, que es además la más conocida, nos narra la historia de un pastor del imperio etíope, o Abisinia, que cuidaba de un rebaño de cabras en Kaffa. Kaldi, que supuestamente así se llamaba, se percató que de vez en cuando, sus animales estaban más activos y animados , así que, movido por la curiosidad, decidió investigar.

Se percató que esto pasaba solo en algunas zonas donde llevaba a sus cabras, por lo que sospechó que se trataría de algo que comerían en esos campos, así que, siguiendo a sus animales, se fijó en unos brillantes frutos rojos que nacían de unos arbustos. , y sospechando que estos frutos podrían ser los culpables, decidió tomar unos pocos para probarlos, no sin ciertas reticencias.

Tras probar la fruta roja, notó como su mente se despejaba, y sintió más energía en su cuerpo, con lo que, con la certeza de que efectivamente, esta planta era la causante de esa actividad extra en sus animales, recogió unas cuantas hojas y frutas del arbusto, y las llevaron hasta un monasterio.

Hablando con los monjes, les contó lo que había experimentado tras probar los frutos, y estos decidieron probarlo también, primero como fruta, masticándolo tal cual, y después a modo de infusión.

Tras comprobar que, efectivamente, el cansancio y el sueño se rebajaban tras ingerirlos, los monjes comenzaron a tomarlo de manera habitual, para mantenerse con energías durante los largos días de trabajo.

La otra historia, o leyenda, nos habla de uno de los grupos étnicos más grandes de Etiopía, los oromo, o más bien sus ancestros, de los que se dice que fueron los primeros en conocer los efectos que el café tiene sobre el cuerpo y la mente.

Esta gente preparaba las semillas de café mezclándolas con grasa de los animales , haciendo una especie de masa que moldeaban en forma esférica, y que llevaban consigo en las expediciones para alimentarse y tener energías.

En cualquier caso, el verdadero problema no es estimar la fecha en la que se empezó a usar el café, sino más bien encontrar pruebas que permitan demostrar la ubicación de los primeros cultivos de café, ya que, por lo que se sabe, solo se puede pensar que la planta de café crecía de forma silvestre, y cuando se pueden notar signos de cultivos deliberados, el problema es que aparecen a lo largo de todo el continente, por lo que es casi imposible estimar el primero.

La popularización del café.

Se conoce que la preparación de café más similar a la actual, usando las semillas, es posterior al siglo XV, sin embargo, bastante antes ya se consumía , principalmente como fruta, y ya se le atribuían propiedades medicinales, a mayores de los efectos energizantes. .

Y es principalmente por ese último efecto, por el que los principales consumidores de las cerezas de café eran los esclavos que se llevaban a Yemen, Sudán, y arabia a través de Moca, pues además de que se conocían ya sus capacidades energizantes, eran un cultivo común, incluso antes del siglo XV, en toda el área del Yemen.

Pero si queremos ir con certeza al primer registro que se conoce sobre el café utilizado a modo de bebida estimulante, debemos remontarnos al año 1587, cuando Abd Al-Qadir al-Jaziri escribió sobre el tema en un libro titulado Umadat Al-Safwa, manuscrito que a día de hoy se guarda en la biblioteca nacional de París.

Dicho manuscrito habla sobre como el café llego a Yemen desde Etiopía, a mediados del siglo XV, y allí, los sufíes, o practicantes del misticismo islámico, utilizaban el café para poder orar sin quedarse dormidos.

Debido a sus propiedades, pronto se volvió muy popular en toda Arabia, y fue conocido con el nombre de gahwa, que traducido literalmente significa vigorizante.

Pero no solo por esto se volvió tan popular, además, en Yemen, las mismas autoridades impulsaban el consumo del café, promoviendo que la gente sustituyese el kat por esta nueva bebida . El kat era otro arbusto con propiedades similares a las del café, se mascaba para recibir esos efectos estimulantes, pero sus efectos eran más fuertes que los del café, siendo en general, menos saludable.

Y tan popular se volvió, que rápidamente se convirtió en un valioso objeto de comercio . Moca, el puerto más importante de Yemen en aquella época, y nombre de café a día de hoy, era la única ruta comercial que atravesaba el Mar Rojo hasta La Meca, que era probablemente, el lugar más poblado del planeta por aquel entonces.

La cuestión aquí fue que, para poder mantener la exclusividad del cultivo de café y poder continuar con el negocio de exportación, se prohibió la venta de granos de café fértiles fuera de sus fronteras, lo que complicó la llegada de esta bebida aromática a tierras europeas. .

Sin embargo, sabemos a ciencia cierta que, a día de hoy, el café se cultiva principalmente en países del sur de américa, como Colombia o Brasil, lo que hará que te preguntes… ¿Cómo consiguieron llevarlo hasta allí?

Bueno, esa es una historia para otro día, con varias interpretaciones, unas más heroicas, otras no tanto, y que veremos en detalle en próximos artículos.

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